
Cuando era pequeña mi pasión era pasarme registrando las gavetas de mi bisabuela cada vez que me traían a Guate de visita (yo vivía en otro país). Mi bisabuela siempre me cachaba y me decía indignada "¡Ajá! ¿Qué está haciendo?" y yo le contestaba como la cosa más natural del mundo, sigistrando. Por que no sabía español, esa era mi versión "pocha" de registrando.
Pues todavía tengo pasión por registrar y hoy día la expreso de dos maneras a) yéndome a meter a cuanta librería y tienda de antiguedades encuentro en mi camino e b) investigando cosas en archivos históricos y de todo tipo. Los investigadores académicos tendemos a ser, subliminalmente, niños registrando en los cajones de sus abuelos.
Pero dejémos las psicologías baratas de lado y prosigamos.


Problema: Algunos de mis tesoros apestan (a chenca, a moho, etc.), así que los tengo que sacar a airear afuera por varios días y/o curarles las plaguitas que comen libros.
El otro día el joven que me trae el Agua Salvavidas me dijo "Mire hace ratos que quería preguntarle ¿Qué son todos esos libros que usted saca acá afuera y los deja así abiertos en filitas?"Y cuando le expliqué me dijo "Aaaahhh, ya." Con la mirada y el tono de voz que se usan para hablarle a los loquitos peligrosos. Eso de comprar libros viejos y airearlos ... ¿Por qué? ¿A quién se le ocurre?
¡Y eso que no ha visto los pedazos de lápidas viejas y rotas que he recogido de cementerios antiguos y los guardo en un mi baulito! Que por cierto, dicho baulito lo compré en la Calle del Cementerio un día creyendo que era nomás un simpático baulito y resulta que es un "osario".
Allí si que creo que pela cable el pobre repartidor de Agua Salvavidas si le cuento eso.



Si hay hilaridad en la clase, o si el maestro tiene que perder la rígida compostura para lograr que el estudiante comprenda, según el texto, el maestro a fracasado. La cosa no es que entienda el estudiante ... ¡la cosa es no perder la compostura!
¿Ya vieron el clásico The Wall de Pink Floyd? Díganme si esto no describiría exacto al odioso maestro británico, frío y hasta sádico, del film? Estas cosas hasta se enseñaban como métodos de la pedagogía ideal. ¡Con razón se necesitaba de alguien como Pablo Freire!
Y si no saben quién es Pablo Freire, búsquenlo en Google, compren sus libros, léanlo. Vaya, ya les dejé tarea.
Compré una enorme enciclopedia española de agricultura y zootecnia y aprendí mucho sobre las regiones vinícolas de España en el Siglo XIX (entre otras cosas). Ahora ya tengo algo super ameno de que platicar en reuniones ¡seré el alma de las fiestas! Esto por Q.60 (admito que regatée un buen rato).
Otros amigos, al igual que yo, viven a la caza de libros antiguos. Pero cada loco con su tema. Uno de ellos se concentra en guias turísticas de viaje por Guatemala o textos de historia chapina, todos de los años 1950 a 1970. ¡Otro colecciona recetarios antiguos de bartending o boquitas! No es por nada que cada vez que llega a El Portalito, lo reciben como que llegó el Profeta Elías.


Lo que sí es que nos hacemos favores y avisamos unos a otros en donde alguien hayó algo que le interesaría al otro. O vamos juntos en expediciones y claro, hay que estar parando a tomar cafecito en Café León, Imeri, o cualquiera de los muchos cafés que cada día abundan más en el Centro Histórico.
Creo que por eso amo al Centro Histórico, por que salir a caminar por sus calles es cada vez una expedición, es como estar urgando entre viejos tesoros escondidos; siempre se encuentra algo inusual. Andar por el Centro Histórico es como estar sigistrando en los cajones de mi bisabuela. Regreso a mi niñez y soy como Alicia en el País de las Maravillas (ese cuento lo habré leído como 100 veces) (tengo amig@s que son como muchos de sus personajes) (¡en serio!)

Si me quieren regalar algo, no tienen que gastar mucho, conmigo quedan re bien con un libro antiguo, médico o científico de preferencia, con láminas y de 1800 a 1920. ¡Hay me avisan si ven algo así por allí! Y si les interesa buscar libros, les recomiendo comenzar por las librerías pequeñas de la 10a Avenida y también Nueva Esperanza en la 5a Avenida, frente a Pollo Campero.
Y no olviden este fin de semana estará fantástico. No se lo pierdan. Mañana viernes a las 8 pm en Libre Café (ver post anterior) y los festivales Ixchel Arte de Mujer y Fiestas de Octubre en la Plaza de la Constitución (idem, ver post anterior para horarios y mayor información). Todo libre de costo y en el Paraninfo, hasta parqueo gratis.
Hotel - Lofts - Parqueo
En el corazón del Centro Histórico
jajaja, si a esa libreria Nueva Esperanza tengo que ir, me dijeron que cierran como a las dos de la tarde los sábados. Le expliqué muy bien a la dueña que queria libros economicos y me hará rebaja, parece que hay muy buenos, yo quiero uno de Malraoux y unos cuentos de Sartre. Por si los miran por ahí no me los toquen...jejeje.
ReplyDeleteLO
ayy, como te envidio. cuando vivía en el centro histórico también me daba esos recorridos, no había tantos cafés, pero en cada puerta de comercios hay tesoros, yo soy fanática de las tiendas de mayoreo de baratijas y de un bazar que queda en la 10 avenida entre 5 y 6a calle, cosas, adornos y trastos, chinas y europeas a precios de bazar (no de corinne) de libros antiguos ya no voy, aunque tengo un volumen de "the king`s general" de Daphne du Marieur, empastado en tela que tuve que retocar y arreglar, es una historia divina.
ReplyDeleteApúrese a ir por ellos Léster o se los llevará otra persona.
ReplyDeletePatricia, ese libro ¡¡¡ME ENCANTA!!! Una novela con un final muy real.
Tengo que confesar que suelo comprar libros 'viejitos' sólo por su portada y/o ilustraciones.
ReplyDeleteUnas auténticas bellezas =D
Que lindísimos libroooos! Hay que ir corriendo a traerlos,!, por cierto la página está bueníiiisima, que buenas fotos...gracias por el tip! jejeje
ReplyDeleteQué genial. Lo triste es encontrar desperdigadas en varias librerías las colecciones de una misma persona. Hay uno cuyo sello tiene un tecolote. Imagino a sus hijos vendiendo los libros que coleccionó durante su vida por lotes. Quizá por peso, como si fuera papel reciclable. Yo tengo parte de la colección ahora. Quizá cuando muera alguien los venda. En fin. Saludos.
ReplyDeleteaaaay Prado, que lindo, el sello del tecolote era de la "librerìa el tecolote" que todavìa existe por prensa libre, habìa otro, el de Tuncho, la mejor librerìa de los 70's,
ReplyDeleteVeo que mi comentario fue censurado.
ReplyDeleteMe encato el post. A mi tambien me gustan esos libros viejos de medicina y zoologia. En una de esas me encontre con una version del Quijote de 1901 de una libreria llamada Pelayo que todavia existe en Madrid.(por cierto que ni toco porque hasta pena me da) Uno de esos dias de suerte. Saludos
ReplyDeleteHilda, nunca censuro comentarios. No se que pasaria.
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